
Uno de los principales síntomas de una mala gestión de almacén es la incertidumbre en los tiempos de entrega. Si los pedidos no llegan en tiempo o los despachos se retrasan, es probable que tengas una falla en la coordinación con tus proveedores o una planificación deficiente.
Solución: Establece acuerdos con proveedores confiables como Lyseis que garanticen entregas puntuales.









